Juan Gasca socio THINKERS

JUAN GASCA. CEO y fundador de Thinkers Co

El límite está en las personas, no en la tecnología

¿A qué se dedica Thinkers co.?
Somos una agencia de diseño e innovación en la que ayudamos a las empresas a repensar lo que son, lo que hacen y cómo lo hacen. En este mundo actual, donde hay tanta incertidumbre es más necesario que nunca. Tenemos dos áreas de negocio. Por un lado, ayudamos a las compañías a ser capaces de abordar procesos de reflexión y puesta en marcha de nuevos proyectos con unas metodologías. Por otro, las apoyamos con nuestro diseño y e innovación a abordar esos proyectos dando capacidades y recursos.

¿Cómo surge y cuál ha sido su evolución?
Siendo diseñador hace ya casi 15 años me di cuenta de que el mundo industrial, del producto tal y como lo entendemos tradicionalmente estaba en un punto de reflexión. Podríamos hablar de la “servitización”, de cómo ahora la gente ya no compra un coche, sino que paga por usarlo, no va al cine, sino que a lo mejor paga Netflix, etcétera. Eso nos llevó a intentar con mi socio ver cómo el diseño podía aportar algo al mundo más allá de lo que es el diseño puro de producto industrial. Cuando empezamos, mi madre sabía que yo diseñaba mesas, sillas y productos. Hoy hablamos de cómo diseñar negocios, nuevas propuestas de valor, estrategias digitales. Ya entendemos que necesitamos la creatividad en todos los estamentos de nuestra organización.

¿Por qué las organizaciones necesitan innovar hoy en día?
Es más necesario que nunca repensar lo que hacemos y cómo lo hacemos. Innovar no es básicamente más que crear valor para nuestros clientes y quienes estén dispuestos a serlo, para nuestros empleados si hablamos de recursos humanos, para cuidar y retener el talento para hacer organizaciones competitivas. En estos contextos es donde la innovación aparece.

¿Por qué nuevas formas de trabajo?
Cuando hablamos de innovación, hay nuevas prácticas de trabajo. Hoy en día necesitamos más flexibilidad, experimentación, creatividad; no podemos dar por seguro nada. Tenemos que transformar los modelos tradicionales basados en la planificación estratégica a largo plazo y en modos de reflexión por análisis haciéndolos más empíricos, modelos más naturales de cómo actuamos en nuestra vida. Por ejemplo, como cuando mi madre me decía que la plancha quemaba, pero hasta que no la toqué no sabía que quemaba, y cómo hemos aprendido lo que nos gusta, lo que queremos en la vida. Trasladarlo a un entorno organizacional. Las compañías son entes vivos que tienen de alguna forma que encontrar su lugar. Se están abriendo nuevas oportunidades y difuminando escenarios de negocio donde no está claro contra quién competimos o quién puede competir. Y todos tenemos ese miedo hacia que Google va a entrar en mi sector o a qué gran compañía tecnológica va a entrar. Pero la realidad que hay detrás es que tenemos que encontrar ese nuevo hueco, llevar las compañías de donde estamos a donde vayan a estar de aquí a 10 años.

¿Cómo podéis ayudar a las organizaciones a transformarse?
Desde Thinkers co apoyamos a esas compañías formando a los equipos, dando a conocer y generando primero esa consciencia de nuestra forma de trabajo. Y luego acompañando en esos primeros pasos de cómo aplicarlas en su día a día, a través de procesos de mentoring, de procesos de aprendizaje general del trabajo, de casos reales, de retos y cómo ayudar a aplicar bien estas metodologías. Una vez que tenemos equipos capaces, lo que hacemos con las compañías es proporcionar esos recursos porque muchas veces una cosa es que yo sepa cómo funciona un proceso de innovación y otra que si lo hago una vez al año, de alguna forma yo pueda dirigirlo, o que en algún momento concreto yo quiera conocer al cliente para establecer un proceso de investigación, pero que tenga tiempo de salir fuera y dedicarme dos semanas simplemente a entender a mis clientes. Eso es lo que abordamos, ese tipo de procesos de diseño estratégico, donde al final necesitamos salir a la calle, conocer a las personas, conocer a nuestros empleados, sacar conclusiones, establecer procesos de ideación y al final aterrizarlo en prototipos y diseños, en elementos tangibles que nos permitan realmente lanzarnos hacia la construcción.

¿Qué rol juega la tecnología en la transformación de los negocios?
Estamos viendo como la nueva tecnología está siendo catalizador de nuestras organizaciones pero, cuidado, porque al final el límite no está en las tecnologías, está en la personas. Si hablamos de innovación y de querer hablar como compañía, de querer hablar para mis clientes o para mis grupos de interés, al final el valor no depende de lo que yo pueda hacer y lo que la tecnología me permita hacer, sino de qué quieren ellos, qué esperan de mí y cómo puedo ser yo de representativo dentro de su día a día ayudando y abordando sus problemas con soluciones de valor para ellos. En el medio, estos nuevos elementos de inteligencia artificial, la gestión de datos, cualquier otro elemento que estamos viendo que de alguna forma va a transformar nuestras compañías, pero tienen que estar transformadas, orientadas hacia esas personas a las que queremos ayudar, a las que queremos aportar valor en nuestro día a día.