MERCEDES ROYO, presidenta de la Cooperativa Ciudad del Transporte de Zaragoza

MERCEDES ROYO, presidenta de la Cooperativa Ciudad del Transporte de Zaragoza

2021-03-02T16:41:15+00:002 marzo , 2021|

“Estamos más limitados por la burocracia que por el propio espacio del polígono”

Con casi 200 empresas, este complejo dedicado al transporte y la logística lleva activo desde los años 80. Su situación estratégica y la cercanía con el centro de la capital lo convierten en un polo de actividad en el que conviven empresas de transporte con oficinas o servicios para los conductores. En esta entrevista, su presidenta, Mercedes Royo, destaca el papel de la cooperativa como valor activo.

La pandemia, como a tantos otros sectores, ha dado un giro al universo del transporte, con la logística y el auge del e-commerce como puntas de lanza. ¿Cómo ha afectado a la Ciudad del Transporte de Zaragoza?

La Ciudad del Transporte, durante la pandemia, ha continuado con su actividad: en oficinas se ha mantenido todo lo posible, e incluso más, para dar el máximo servicio de gestión e información. Son cosas muy simples, pero necesarias en un momento en el que todo se para.

Además, en las empresas del polígono, muchas están calificadas como esenciales: las de repuestos (los vehículos han seguido circulando), la paquetería, que ha crecido mucho… Y ahí llegamos a otra cuestión: la actividad ha evolucionado de forma diferente según el sector. Hay algunos que, con el ecommerce, han tenido que aumentar mucho el trabajo, pero otros, por ejemplo, los vinculadas a la agroalimentación o la industria, han tenido un bajón considerable.

Por tanto, ¿ha aumentado el transporte y la logística? La actividad en el sector terminó 2020 con un retroceso del 19,2%, según datos oficiales del INE. El descenso viene determinado por el transporte de mercancía por carretera, ferrocarril, marítimo… Esto hace que se desluzca ese aumento que se percibe en la sociedad.

¿Qué perfiles de empresas se encuentran en la Ciudad del Transporte?

Tenemos todo tipo de empresas de transporte y logística, desde paquetería hasta una empresa farmacéutica, una que da servicio de mantenimiento de vehículos y tacógrafos, talleres, hostelería (que aún no se ha puesto en marcha), oficinas… Sí cabe destacar que en la Ciudad se ha notado una bajada de actividad diaria presencial de muchos transportistas porque las agencias de transporte ya gestionan todo por teléfono y correo electrónico. Ahora, tras la pandemia, además, parte de las plantillas administrativas trabajan desde casa, lo que ha reducido la actividad de las oficinas. En ese sentido, vemos que el sector está sufriendo una desertización, y esa vida en oficinas es importante porque también da dinamismo a otras áreas como la hostelería. En el caso de las naves, están prácticamente todas ocupadas. No podemos quejarnos de eso.

La Ciudad del Transporte de Zaragoza lleva activa desde los años 80. ¿Qué ha cambiado desde entonces y qué permanece de aquella primera época?

Siempre he estado muy vinculada al sector del transporte, así que conozco bien la Ciudad y su historia. Fue un complejo pionero en España: lo que era el café Madrid de Zaragoza, donde se iban a reservar y pagar los viajes, formaba muchos atascos, por lo que se pensó en desahogar la ciudad y hacer un polígono con naves preparadas para los vehículos que había en ese momento. Quienes lo idearon fueron muy visionarios, pero en estos años ha cambiado el sector y también los vehículos. Las naves de entonces no tenían grandes muelles para el trabajo que hay ahora de carga y descarga, pero se han ido adaptando. También hemos reforzado y mejorado los espacios de aparcamiento y la vigilancia, clave para los vehículos, pero, sobre todo, para los conductores. Hemos tenido que ir adaptándonos y modernizando la ciudad, además de afrontar los problemas del propio desgaste del polígono.

Por otro lado, este es un polígono privado, por lo que el mantenimiento, vigilancia y mejoras se hacen gracias al esfuerzo de los cooperativistas. Por eso, miramos muy bien en qué invertimos el dinero: en el propio mantenimiento, pero también en los planes anuales de mejoras que establecemos, con los que, entre otras cosas, intentamos que este sea un espacio más acogedor y humano… Por ejemplo, cuando entré de presidenta, pusimos un jardín: poco a poco hay zonas más confortables, que hacen que deje de ser un polígono industrial rudo.

¿Qué perspectivas y planes para 2021 tienen desde la Ciudad del Transporte?

En volumen de actividad, con quedarnos como ahora, estaremos satisfechos. En otros planes, lo cierto es que durante la pandemia no hemos dejado de trabajar en la gestión del polígono. Hemos aprovechado que había menos actividad para hacer mejoras en asfalto y tuberías y para otras cuestiones, como la digitalización de la vigilancia.

También hemos intentado aprovechar este tiempo en el que estamos más tranquilos para acercarnos más a las administraciones… Un proyecto que empezamos en 2019 y que planeamos retomar este año es una colaboración con el ITA: un plan de mejora para tener una memoria descriptiva de cómo un polígono antiguo puede ir, en fases, actualizándose de lo más urgente a lo menos urgente. En paralelo, estamos negociando para poner puestos de carga eléctrica: la sostenibilidad es parte de esa modernización de la que hablamos. Es cierto que, aunque no podemos quedarnos atrás en eso, las condiciones no siempre son accesibles y no podemos hipotecar el polígono para algo así, por lo que también pedimos la colaboración de las compañías que prestan esos servicios.

Una vez concluya la pandemia y se dibuje el nuevo escenario, ¿cuáles serán los retos del sector del transporte en general y de CTZ en particular?

La cuestión del espacio es importante. Estamos a 15 minutos del centro y eso para la paquetería es estupendo, igual que para empresas de recambios y talleres. Eso es un punto a nuestro favor, pero a la vez nos limita porque no podemos ampliar el polígono. Por eso, el objetivo es mantener Ciudad del Transporte como un espacio atractivo, al que vengan las empresas. Estamos viendo también que el perfil de ocupantes de las naves está cambiando: de las grandes empresas de transporte a las grandes colaboradoras con el transporte, almacenamiento…

Otra cuestión afecta de lleno al sector de los transportes: el Brexit. ¿Se ha notado su impacto en la CTZ? ¿Cómo ha afectado o cómo se espera que afecte?

En realidad, y aunque pueda afectar a alguna de las empresas que están ubicadas en el polígono, como cooperativa no nos afecta, tenemos más transporte nacional, con Francia…

Se habla mucho de la situación estratégica de Zaragoza en términos geográficos. ¿Aún se puede explotar este factor o ha tocado techo?

Deberíamos aprovecharlo, aún se pueden y deben hacer muchas cosas. Y, en eso, las administraciones deberían apoyarnos. Independientemente de que seamos un polígono privado, somos un valor activo y, si las empresas vienen, eso genera riqueza. Hay mucho en lo que colaborar con la administración, desde agilizar permisos, tener información más cercana y actualizada… Nuestra actividad sirve para desahogar la ciudad, ya que damos servicio de parquin a camiones, por ejemplo.

Estamos más limitados por la burocracia que por el propio espacio del polígono. Se trata de simplificar, ya que es la queja de todas las empresas: la falta de comunicación, el acceso… Especialmente, si hablamos de autónomos y pymes, que no tienen sus departamentos jurídicos. Sí nos tienen a nosotros para echarles una mano y damos ese servicio.

Eso sí, cuando hablamos de más colaboración no hablamos solo de dinero, sino de facilitarnos el contacto, las relaciones con empresas de servicios, simplificación de los trámites… No solo se trata de dinero, sino de que se vean los polígonos como centros de trabajo de muchas personas.

¿Qué servicios ofrecen a sus 200 empresas?

Los propios de mantenimiento y servicios a las empresas del polígono como gestión de viales, alumbrado, redes de agua, vigilancia y conserjería;  también jurídicos y de consulta en aspectos urbanísticos del polígono y de trámites, centralización de la información, costes más baratos en distintos servicios… En resumen, servicio de gestión, informativo y administrativo.

¿Cómo es la participación de la cooperativa en CEOE?

Desde que se formó el polígono, siempre ha habido mucha vinculación, somos socios históricos. Al final, son entidades como CEOE las que nos acercan toda la información de la administración, transmiten nuestras quejas… Es una vía más directa con los entes públicos y estamos muy contentos con la colaboración.